Tras más de un mes de botellones en Barcelona, el ocio nocturno catalán ha reabierto de nuevo la medianoche de este domingo, aunque lo ha hecho tímidamente. Se trata de una medida que el Govern espera que sirva para poner fin a las reuniones de jóvenes para beber alcohol en la calle, prohibidas pero que han sido imparables desde el fin del toque de queda el 9 de mayo.